| domingo, 19 de agosto de 2007 |
| Algo que encontré por ahí... |
Hola!! Estoy de vuelta sí, no estaba muerta y NO, no andaba de parranda. Les traigo algo que encontré por ahí, buscando en las profundidades de mis carpetas. Es re viejo he de decir. Lo escribí en octubre del año pasado a pedido de un hermoso trabajo de lenguaje. Se los dejo para que lo lean, y siéntanse libres de opinar lo que sea, LO QUE SEA. El próximo artículo se llamará "¿Yo? ¿Potteritis?" De más está decir sobre lo que tratará. Incluyo una foto de New York, se vendrá algo sobre eso también, en un futuro quén sabe cuan lejano. En verdad se ve mejor si hacen click aquí www.fotolog.com/piccolina_15.
Chile abierto En las últimas décadas tanto Chile como el resto del mundo se han visto envueltos en un vertiginoso remolino de cambios sociales, políticos, y, por qué no, éticos. La sociedad de ayer ya no es la sociedad de hoy. En la actualidad, tanto hombres como mujeres se han visto en la obligación de abrir sus mentes, cuadradas o circulares, al nuevo siglo y milenio. El avance a pasos agigantados de la ciencia ha llevado al mundo a visualizar y plantearse nuevos dilemas: límites. La ciencia parece ya haberse convertido en un pequeño dios, cada barrera parece ahora superable. Un ejemplo de ello podría ser el tan discutido descubrimiento del genoma humano, ¿cuál es el límite? ¿Existe algún código moral que impida a los niños del mañana ser llamados niños alfa, beta o gamma? De ser este el caso las películas de ficción estarían ya quedando obsoletas. En Chile temas como la píldora del día después y el aborto terapéutico están dando de qué hablar. La sociedad chilena poco a poco se ha ido quitando el traje conservador para abrirse paso al nuevo siglo XXI. Cosas que habrían alterado los nervios de nuestros abuelos hoy en día son aceptables y normales, los tiempos han cambiado, no hay duda. Los avances tecnológicos, científicos y hasta políticos han obligado a la sociedad a mirar las cosas con otros ojos, a adaptarse cada día a día al mundo globalizado en que vivimos, y es que es todo tan rápido que lo de ayer ya es cosa del pasado. Vivimos en una sociedad consumista. La televisión y los diarios nos muestran día a día el reflejo mismo de nuestra sociedad, la constante lucha de la población por asimilar los cambios, está claro: no sabemos qué hacer. Y es en este caso cuando la resignación llama a la puerta. Solo queda darle la bienvenida con una gran sonrisa y una mente bien dispuesta. Después de todo, si no puedes contra ellos, úneteles.
|
posted by Cami @ 3:52 p. m.  |
|
|
|
| jueves, 14 de diciembre de 2006 |
| Bendito arbolito |

Hoy en la tarde encendí la tele. No sería sorpresa el encontrarme con un sinfin de comerciales anunciando una blanca y cálida navidad. Sin embargo, no serían estos comerciales de multitienda los que llamarían mi atención. Lejos, en aquel lugar recóndito de la pantalla, digno, se hayaba un árbol de navidad. Fue entonces que recordé señoras y señores que la navidad ya nos pisa los talones. Corrí hacia el calendario, efectivamente: faltaba poco más de una semana. Navidad solo significaba una cosa: trabajo, estresssss. Comencé a hacer una lista mental de las cosas que debería hacer en menos de una semana y se me vino el mundo a los pies. Primero: sacar el arbolito, tarea que de por sí constituía una odisea. Trepar hasta el lugar más olvidado de la bodega para hayar entre polvo y herramientas oxidadas la bendita caja toda desarmada del bendito árbol. Luego vendría todo el proceso de armado, constituyéndose por el clásico sacudón de ramas: un fallido intento de remover polvo y mugre que ya forman una costra sobre las sintéticas ramitas. Luego el transporte al lugar que será su trono hasta febrero, o para los más dejados, marzo. Sin embargo, la parte más desafiante solo está por venir: armar el famoso platillo donde se sostiene el árbol. Patas por acá, patas por allá. Faltan tornillos, la porquería no se sostiene. Por último, solo luego de haber sudado como caballo de feria y lanzado más de una maldición al aire, el árbol se alza majestuoso listo para ser adornado. La fase de adornado merece más de un mísero parrafito ya que la sola tarea constituye todo un arte. A lo largo de mi corta vida me ha tocado ver un sinnúmero de arbolitos, todos completamente distintos en lo que a estilo se refiere. Está el clásico arbolito rebalsado de guirnaldas y adornos. Este arbolito es el típico referente a la hora de destacar a una mujer (u hombre) que se ha puesto más de la cuenta, dígase aros, anillos, dos o tres poleras, más de un par de calcetines (y para el horror de muchos, con estampados y colorinches), etc. También hace presencia en estas fechas el arbolito apodado "árbol familiar". Aquel arbolito en el que abundan los adornos hechos por los mismos miembros de la familia. Colgantes de mostacillas, pedazos de genero, dibujos mal recortados y cintas al por mayor. Por último está el árbolito austero. Ese arbolito que más que adornos es pura rama, ese arbolito en el que suele colgar una única guirnalda solitaria. Generalmente se encuentra en oficinas para rellenar espacio, como si los dueños quisieran demostrar que en el lugar aún se vive el espíritu navideño, aunque este venga de la mano de un arbolito colocado un 23 de diciembre en la noche. Un capítulo aparte merece el proceso de decorado del arbolito. El solo hecho de montar las ramas en un orden correcto y de paso intentar salir lo menos rasguñado en el acto requiere de un cierto coeficiente intelectual y de una determinada capacidad física. Los adornos, que generalmente van al gusto de cada quien, se vuelven un tema caótico cuando la familia es numerosa. El hermano menor quiere poner el trineo a la izquierda, la hermana a la derecha, que las pelotitas tienen que ir arriba, no, que van abajo, que saquen las guirnaldas, que pónganlas. Finalmente llegamos al último paso a realizar: la estrella. ¡Ay, condenada estrella que no te afirmas nunca! En estos casos se recomienda hacer uso de las ramitas y otras artimañas para que la estrella logre afirmarse en lo alto del arbolito. De no ser así en el primer intento, no se preocupe, seguramente al décimo intento lo conseguirá. Solo después de haber vivido todos y cada uno de estos pasos se puede dar por finalizada la primera fase de lo que constituye el proceso pre-navidad.
¿Cómo olvidar aquellos días en que armábamos el arbolito con pasión y devoción? ¿Cómo olvidar aquellos años en que siendo solo pequeños niños esperábamos con ansias los primeros días de diciembre para abalanzarnos encima de la caja llena de adornos de colores? ¿Dónde quedaron esos años, ese espíritu? Bueno, seguramente se esfumó con los temidos "tacos navideños", el temido "mall navideño", los temidos "regalos navideños no deseados", los rasguños, el sudor. Más nos vale resignarnos a la pre-navidad del siglo XXI y mirar el lado positivo, intentar encontrar el lado mágico y cálido de la que algún día fuera una blanca navidad.
|
posted by Cami @ 10:57 p. m.  |
|
|
|
|
|
¡Recién inaugurando! Bueno después de un aaarduo trabajo construyendo el diario-blog me quedaron las ganas de abrir un espacio solo para mí. Mi rinconcito donde pueda escribier lo que yo pienso. Espero que les guste.
|
posted by Cami @ 10:01 p. m.  |
|
|
|
|
| Un rincón para todo lo que no tiene lugar. |
| About Me |
|
![]()
Name: Cami Ramos
Home: Santiago, Chile
About Me: Tengo 17 años y me encanta ver películas, escuchar música y para escribir medio floja, pero igual le hago el empeño. Jaja.
See my complete profile
|
| Previous Post |
|
| Archives |
|
|
| Shoutbox |
Espero que se me ocurra algo para escribir acá. |
| Links |
|
| Powered by |
 |
|